martes, 30 de junio de 2015

¿Qué sucede con el ombligo de mi hijo?

Las hernias umbilicales son comunes en todos los rincones del mundo, afectando según
 datos de www.hernia.org, a 1 de cada 5 infantes.

Para recordar su fisiopatología debemos recordar un poco de aquella difícil materia que tuvimos que cursar en el primer año, embriología. 

Recordemos que del endodermo se crea el tubo digestivo y sus órganos accesorios como el hígado, páncreas, y vesícula. Los intestinos experimentan un rápido crecimiento desde las semanas 4 a 7, y con la expansión del saco amniótico, mientras el saco vitelino va perdiendo lentamente su tamaño y función, las asas intestinales aprovechan para seguir creciendo fuera del embrión. 
Las asas intestinales llevan a cabo el proceso de la HERNIACIÓN FISIOLÓGICA, que significa que salen al saco vitelino para seguir su crecimiento, rotando 270 grados contrario a las manecillas del reloj para después regresar a la cavidad abdominal. 

Al nacimiento, los bebés aún no tienen los músculos rectos abdominales cerrados, y con todo los procesos (ahora superfluos) que involucran al cordón abdominal, se pueden generar defectos en el cierre de los rectos abdominales, dejando que asas intestinales protruyan por el área de la cicatriz umbilical.

En la práctica pediátrica, se presentan muchos casos de hernias umbilicales, las cuales suelen ser benignas, al poder reducirlas y con poca probabilidad de estrangulamiento. Es necesario educar los padres o responsables del bebé sobre la hernia umbilical, y referirles que se debe esperar hasta LOS 4 AÑOS, para una cirugía en caso de que los rectos aún no hayan cerrado. En ese caso, se debe referir al paciente a un cirujano para que corrija el error anatómico. 

Para aprender más sobre las hernias umbilicales, sigue este link.

Fuentes:
http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/umbilical-hernia/basics/definition/con-20025630
http://www.medicalnewstoday.com/articles/189580.php

No hay comentarios:

Publicar un comentario